Todos estamos cansados de escuchar la palabra “crisis” en todas las cadenas de televisión y en todas las emisoras de radio, de leerla en todos los periódicos, semanarios o revistas, día si y día también, esta palabra se ha hecho protagonista de nuestras vidas.

Le ponen fecha exacta al inicio de la crisis mundial con la caída de un banco estadounidense y, sin esfuerzo alguno, nosotros nos lo creemos. Nos hacen pensar que la crisis viene causada única y exclusivamente por la economía e intentan que olvidemos el hecho de que para que surja un problema económico primero tiene que surgir un conflicto social.

Mientras algunos culpan a los bancos de esta crisis, otros culpan a la sociedad, a las personas de a pie. Cada uno es consciente de sus actos, cada uno elige a quien financia y, en gran parte, quien lo financia. El problema está en la que nos conformamos y aceptamos lo que nos dan, con tal de que nos lo den hecho. De este modo, esperando que hagan las cosas por nosotros y, aún encima, esperando que las hagan bien, lo único que encontraremos es fracaso.

Pero, sin duda, la palabra clave para explicar el gran alcance y expansión de la crisis actual es “GLOBALIZACIÓN“.  Con el proceso de globalización que, desde hace tiempo vivimos, la economía mundial se expande y se “unifica” apareciendo lo que algunos denominan como “nueva economía” o “economía global”, que podemos definir con una sola palabra: capitalismo.

Actualmente, y lo que está aconteciendo en el transcurso de esta crisis es la desaparición de la clase media en la sociedad. Las grandes empresas se hacen con el monopolio económico y desaparece el pequeño comercio. Las multinacionales se hacen con el control de la economía y son estas las que deciden como mover el dinero mundial. Así, los ricos se hacen más ricos y los pobres se hacen más pobres hasta el punto en el que la clase media desaparece y solamente hay ricos y pobres. Llegados a este punto, evidentemente son los más ricos los que tienen el control.

Por tanto, el problema tiene que ser solucionado desde la sociedad, desde los pilares. Antes de centrarnos en buscar soluciones relacionadas con la economía, debemos encontrar el modo de solventar los problemas sociales que envuelven a la sociedad mundial. Es necesario llevar el término “globalización” a lo que realmente implica. Una sociedad globalizada en la que nos complementemos unos países con otros, y no una sociedad globalizada en la que los más “poderosos” se aprovechen de los demás.